A lo largo de su historia, el peronismo en sus más variadas versiones, estatista o privatista, intervencionista o liberal, menemista o kirchnerista, se caracterizó por su verticalismo interno a la hora de disciplinar a sus integrantes detrás de un jefe. Así las cosas las mismas personas que avalaron la autoamnistía en 1983 decían ser defensores acérrimos de los derechos humanos 30 años después o quienes propiciaron e impulsaron las privatizaciones neoliberales en los 90 pretendían erigirse como paladines del intervencionismo estatal una década y media más tarde.

Sin embargo esto estuvo en cuestionamiento cada vez que esta fuerza política pasaba a la oposición, momento en el que se generaban reagrupamientos en la lucha por la conquista del poder interno, hasta que tras la consolidación de un nuevo liderazgo se reasumía el verticalismo interno.

Hoy, si bien Cristina Fernández no participó del proceso eleccionario, muchos de quienes venían bancando este proyecto nacional y popular buscan nuevos propuestas que acompañar pese a que juraban que en los malos momentos los pibes siempre iban a estar. Hoy muchos dirigentes intermedios del peronismo se plantean un escenario complejo y disputado para conseguir apoyos para una propuesta política, por ello es claro que esta oportunidad no será la excepción del reagrupamiento del peronismo, y el mejor ejemplo de ello es la participación en la única actividad que tuvieron los representantes peronistas tras la llegada del nuevo gobierno, la Asamblea Legislativa.

Cierto es que no es la primera vez que hay ausencias en la Asamblea Legislativa, pero si es el primer caso en el que la principal líder (¿o pretenderá autoproclamarse “lideresa”?) instruye a los legisladores de su sector a que no tomen parte de tan simbólico momento.

Sin embargo quedó claro que el verticalismo peronista estuvo haciendo la vertical, puesto que hubo legisladores que desafiaron la orden impartida internamente, y pusieron de manifiesto que comienzan a surgir movimientos internos en el peronismo que proponen caminos alternativos. La reunión entre Massa, Urtubey y Bossio va en este sentido de pretender construir un peronismo post CFK, y no es la propuesta de un kirchnerismo ‘deskirchnerizado’. A rey (o reina) muerto, rey (o reina) puesto.

Por ello, resulta de importancia entender el accionar de los legisladores peronistas para intentar dilucidar su proceder futuro. Así pues, es de destacar en primer lugar que de estos representantes, tan sólo tomaron parte de la Asamblea Legislativa el 20% de ellos, y sólo Salta tuvo a todos sus Diputados y Senadores en sus bancas el 10 de diciembre y, en contraposición, en 10 de los 24 distritos del país, ninguno de los legisladores nacionales del peronismo asistieron a la asunción del Presidente de la Nación.

Ampliando el espectro, vemos que el poder de liderazgo de la ex presidente aún es de peso, puesto que sólo 26 representantes del oficialismo saliente tomaron parte de la sesión del pasado 10 de diciembre, pero que los líderes provinciales van ganando terreno, y esto se manifiesta en que mientras hubo Diputados de 7 provincias representadas, hubo Senadores de 10 provincias en las bancas. El mero entrecruce de ambos listados pone en evidencia la disparidad de criterios, puesto que 3 de las 7 provincias de las cuales algún Diputado peronista participó de la Asamblea no lo hizo ningún Senador, mientras que en el sentido inverso, fueron 5 las provincias que tuvieron representantes peronistas de la Cámara Alta en la asunción del nuevo Presidente y ningún Diputado del mismo Partido.

A medida que discurre el gobierno Macri, queda de manifiesto que el presidente está dispuesto a utilizar todas las herramientas a su alcance para gobernar, y si bien convocó al diálogo es una de las herramientas pero no la única. Dado la franca minoría en que se encuentra la representación parlamentaria oficialista en ambas Cámaras legislativas, dependerá de la propia habilidad de los operadores de Cambiemos el poder tender lazos de entendimiento con al menos algunos de los representantes del peronismo, eso sin dudas constituiría la mayor ruptura con el pasado inmediato, puesto que frente a la contraposición permanente habría ámbitos de entendimiento para la construcción en conjunto.

La presencia de, al menos, 26 legisladores presupone cierto cuestionamiento a la verticalidad histórica y cierta apertura al diálogo y el consenso que el país tanto requiere dada la complejidad de las situaciones que enfrenta, resta saber si el peronismo rompe con su histórica oposición obstruccionista y colabora en la construcción de “La Nueva Argentina” que tanto proclamó durante la campaña electoral.

Publicado en El Cronista, Buenos Aires.
https://www.cronista.com/columnistas/El-verticalismo-hace-la-vertical-el-peronismo-que-viene-20160122-0013.htmlhttps://www.cronista.com/columnistas/El-verticalismo-hace-la-vertical-el-peronismo-que-viene-20160122-0013.html

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