Día a día se suceden en los medios de comunicación locales el relato de los hechos de inseguridad que ocurren el Distrito. Día a día conocemos más y más gente que sufre un hecho de inseguridad. Y sin embargo, ninguno de esos días hay funcionarios dando explicaciones claras de qué está haciendo el Estado para modificar la realidad.

La ciudadanía no conoce qué Plan de Seguridad está implementando el Municipio. Tampoco se sabe cuáles son las directivas que el Intendente, como responsable máximo de la seguridad de los ciudadanos zarateños, dio sobre la temática.

Se suceden, eso sí, las frases de ocasión para hacer como que se está haciendo algo, pero la realidad pone en blanco sobre negro, y de manera cruda, que no se está haciendo nada.

No hace mucho tiempo atrás Osvaldo Cáffaro se vanagloriaba de la seguridad del Distrito, por la DPU, por la Policía local, por el Centro de Monitoreo, por las cámaras de seguridad… pero es evidente que su satisfacción no es la satisfacción de los ciudadanos.

Hoy Zárate está a merced de los delincuentes. Cada vez hay más hechos delictivos, cada vez son más violentos estos hechos delictivos, y cada vez los ciudadanos están más desguarnecidos frente a los delincuentes.

Como en un triste paso de tragicomedia los funcionarios hacen declaraciones rimbombantes antes los casos de inseguridad más difundidos, como si unos fueran más importantes que otros, como si algunas víctimas fueran más importantes que otras, pero poco hacen por ellas, porque una vez que el caso abandona los principales espacios de los medios de comunicación, pasan la página y se olvidan.

Zárate no cuenta con estadísticas sobre seguridad, así que mucho menos cuenta con estadísticas de su investigación y la resolución de los hechos delictivos, pero no es preciso ser un erudito en la materia para preguntarse ¿cuántos casos de inseguridad han pasado en los últimos tres meses y cuántos de ellos han tenido resolución efectiva? Lamentablemente la respuesta es clara. Los hechos delictivos cada vez son más y la resolución de los mismos, en términos porcentuales, cada vez es menor.

Cierto es que esta situación no es nueva, pero sí lo es la intensidad con la cual se ha agudizado la situación. Y esto no es más que consecuencia de la inacción que tuvo el Departamento Ejecutivo Municipal en la cuestión de seguridad.

No alcanza con lo que enumera el Intendente como medidas de seguridad si éstas no se enmarcan en un Plan General de Seguridad. No basta con que Prefectura llegue o se vaya, es necesario que la llegada de Prefectura sea en el marco de un programa sobre seguridad delineado y diagramado desde el Municipio, que es quien mejor conoce la realidad.

Hoy muchos de los efectivos que patrullan el Distrito no conocen el Distrito. No saben cuáles son sus zonas de mayor flujo de personas, no saben cómo desplazarse en él, no saben cómo llegar de un barrio a otro. La mayor presencia policial es útil cuando se sabe para qué es necesaria esta mayor presencia y qué hacer con más efectivos, la sóla acumulación de uniformados no resuelve nada.

Por eso, lamentablemente, en medio de tanta inseguridad de lo único que podemos estar estar seguros los zarateños es que estamos inseguros.

Publicado en El Debate, Zárate.