Finalmente el pasado lunes, y acompañado por algunos legisladores con domicilio en nuestro Distrito, el Intendente Municipal se reunión con la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, tras la reunión se informó que las Fuerzas Federales incrementarán su presencia en el Municipio.

Al respecto sería interesar si seguirán parando automotores en los ingresos a las ciudades del Municipio, como hasta la fecha se ocupaban algunos efectivos, o si realizarán tareas de prevención del delito. En tal caso, y como decíamos el viernes pasado, sería importante conocer el Plan de Seguridad Municipal y como se insertarían en él las Fuerzas que actuarán en Zárate.

Según afirmara el Intendente en medios locales el 15 de septiembre, Zárate tiene 220 mil habitantes y 200 policías, lo que implica un crecimiento de más del 75% respecto a los datos oficiales del Censo 2010, una tasa de crecimiento poblacional desconocida en el resto de la República, y es notorio que de ser cierto ese crecimiento, el Municipio se encuentra en una situación de emergencia, puesto que ninguno de los servicios que presta por cuenta propia o de terceros, creció en igual proporción. Hoy, como muchas veces en los últimos años, hizo eclosión el problema de la falta de seguridad… pero hay muchísimos más problemas latentes que aún no han tenido visibilidad.

Lo ocurrido días atrás no es más que la eclosión de un problema que Zárate tiene desde hace mucho tiempo y que las autoridades locales procuraban minimizar o etiquetar como cuestiones políticas. El de la semana pasada no es el primer hecho delictivo que se vive en Zárate en los últimos tiempos y ni siquiera es el primero que concluye con una víctima fatal, pero parece que fue necesario que los medios nacionales llegaran a Zárate para aceptar que se tiene un problema. Dice Serrat que todo infortunio esconde alguna ventaja, ojalá así sea en este caso y que tras asumir que Zárate tiene un grave problema de seguridad, puedan empezar a encontrarse soluciones para volver a garantizarla.

Pero hay que tener en claro que la solución no es la presencia de más efectivos de seguridad, es una condición necesaria aunque no suficiente, es necesario definir, resolver de manera urgente las causas de esa delincuencia de la que hoy sufrimos las consecuencias, y esto implica reconocer que el Municipio equivocó, de manera deliberada o no, las prioridades de gobierno.

Casi de manera contemporánea con lo ocurrido en Antártida Argentina y Esteban Echeverría, el Municipio destinaba fondos a la compra del denominado Chalet de Güerci. No debatiremos en estas líneas la necesidad o no de dicha compra, sí creemos que es criticable la oportunidad de dicha medida. Es claro y evidente que el problema de la inseguridad no se resuelve con el dinero invertido en la compra del inmueble, pero con ese dinero se podían hacer más cosas que las que se pueden hacer hoy, sin ese dinero. Ni que hablar del dinero gastado en fuegos artificiales y carreras de powerboat…

Aún estamos a tiempo de cambiar, de corregir y mejorar, para ello es necesario asumir que tenemos un problema y entonces sí, a partir de ese reconocimiento, trabajar para resolverlo. El Municipio, aunque con un costo muy caro, asumió que la situación es grave y que no alcanza con pequeñas acciones efectistas, pero poco efectivas. Ahora comienza la labor de comenzar a trabajar en acciones concretas, sin frases ni discursos para los medios, sino con palabras y hechos para los vecinos, para quienes día a día sufren las consecuencias de años y años de haber negado lo evidente.

Dice el dicho que no hay peor ciego que el que no quiere ver… los funcionarios, que de ciegos no tienen nada comienzan a abrir los ojos cuando la realidad los golpea en la cara. Ojalá no sea demasiado tarde…

Publicado en El Debate, Zárate.