Recientemente se conocieron audios en los que el Ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca insultaba a una ex empleada doméstica que trabajaba en su casa. Adicionalmente a esto, también se conocieron denuncias sobre el método de contratación y de declaración de su inscripción laboral, que por no tener certificación oficial no analizaremos en estas líneas, aunque este tema requiera un análisis en sí mismo, puesto que la cartera conducida por Triaca es la que deberá investigar y dictaminar sobre el accionar de su titular.

Volviendo a nuestro foco, en el audio difundido, el Ministro se dirigía a su empleada diciéndole ‘Sandra, no vengas porque te voy a mandar a la concha de tu hermana, sos una pelotuda’, situación que el justificó sólo al hacerse público el audio afirmando que ‘Los fines de semana voy a la quinta a recibir personas del trabajo. Tengo mi silla de ruedas que está en la quinta, donde voy con mi auto y me bajo en la silla de ruedas. Como no la encontraba a Sandra, y le había avisado el día anterior que tenía que estar ahí y no aparecía, fue producto de ese estrés por tener acceso a mi silla de ruedas y poder recibir a la gente’. No hay situación estresante que justifique lo que él llama exabrupto y que es, en realidad, una clara agresión entre el empleador y su empleado.

Una vieja anécdota cuyana contaba que en ocasión de la elección de José Octavio Bordón como Gobernador de Mendoza en 1987, ‘Pilo’ reunió a sus hijos y les dijo ‘los semáforos nunca se pasan en rojo, y ahora menos’, dándoles a entender la importancia de predicar con el ejemplo, puesto que si un funcionario público o su familia no cumple con la ley, qué puede exigirse al resto de la sociedad. El caso contrario lo tuvo de protagonista al ex Presidente Menem, quien se vanaglorió de haber transgredido las normas de tránsito para transitar con la polémica Ferrari hasta Pinamar.

Pues bien, es notorio que el ministro Triaca no tomó el concejo que Bordón daba a sus hijos, o si lo hizo, los valores que pretende transmitir en los hechos no son los que dice defender en el discurso.

Esta semana se conoció este audio, pero no es el único en el que el accionar de los funcionarios nacionales no deja entrever mucha transparencia y deben explicar el porqué de sus hechos.

Paradójicamente esto se conoció en la misma semana en que se cumplieron 35 años de la muerte del ex Presidente de la República Arturo Umberto Illia, quien más allá de sus capacidades personales, es recordado por su austeridad, rectitud y honorabilidad. Illia fue honesto y parecía honesto, basta repasar su vida al frente de la primera magistratura cuando renunció a la utilización de fondos reservados para el tratamiento médico de su esposa enferma de cáncer, o tras ser expulsado de la Presidencia, cuando declaró ante el Escribano Mayor de la Casa de Gobierno los siguientes bienes: su casa y su consultorio; tres trajes grises; un traje negro; dos sacos sport; tres camperas; cuatro pulóveres; ocho camisas de vestir; cuatro camisas de manga corta; diez pares de medias; tres pares de zapatos negros; un par de chinelas; un desabillé; una salida de baño; ocho juegos de ropa interior; diez corbatas; tres pijamas; un par de anteojos negros y un portafolio. Su auto particular no lo declaró puesto que lo vendió mientras ocupaba el sillón de Rivadavia.

Sería oportuno que el Ministro Triaca, como los Ministros Caputo y Aranguren por ejemplo, puedan parecer honestos y honorables para el cargo que la Nación les ha confiado. Hasta el momento no se ha demostrado que no lo sean, pero es evidente que no lo parecen.

35 años después de su muerte, el ejemplo de Illia aún sigue marcando el rumbo a seguir, es fundamental que los funcionarios públicos se miren en ese espejo y que quien no lo haga sea apartado del honor conferido, es decir, que se lo separe del gobierno, eso será la mejor imagen para el pueblo que espera mucho y mejor calidad de este gobierno.

Macri podría comenzar con Triaca.

Publicada en Diario La Reforma, General Pico.
http://www.diariolareforma.com.ar/2013/ser-y-parecer/