Dicen que los trenes pasan una vez sola en la vida, y que si uno no se sube a tiempo sigue camino y nosotros quedamos esperando en el andén. En mi opinión no es así, uno suele tener revancha en la vida para tratar de corregir los errores que pudiere haber cometido, y mejorar hacia adelante. Entendiendo esto, creo que hemos perdido una oportunidad, una gran oportunidad.

Y la perdimos todos.

Días atrás exponíamos públicamente que los registros demuestran que el Intendente Municipal salió del país el 6 de abril de este año y en el Concejo Deliberante nadie pidió las explicaciones que Osvaldo Cáffaro debe dar. Pero tampoco se pidieron explicaciones respecto a las acusaciones que pesan sobre Walter Unrein respecto al uso de identidades para fraguar aportes de campaña, con lo cual a priori no se trata de cuestiones partidarias, dado que hablamos de casos del oficialismo y la oposición, pareciera ser más algo que tiene que ver con que entre bueyes no hay cornadas.

¿Será que no tienen en claro para qué están sentados en una banca del Concejo Deliberante? ¿Será que tienen miedo de denunciar públicamente estas situaciones? ¿Será que están sucios y creen que el buey solo bien se lame? No queda clara cuál es la razón, pero lo que es evidente es lo mal que desempeñan su rol de funcionarios públicos.

Una cuestión esencial de cualquier servidor público es la transparencia y la honestidad de su proceder, y como hemos dicho hasta el cansancio, no alcanza con serlo, hay que parecerlo.

La información, parcial por cierto, del financiamiento de las campañas electorales arroja un cono de sombra sobre el accionar de varios de los ediles que ocupan hoy, temporalmente, una banca en el Concejo Deliberante… ¿nadie exige explicaciones? ¿Eligen ser cómplices? ¿Tanto pesa el esprit de corp? Lo expusimos públicamente y está disponible para quien quiera verlo, ¿esperaremos que aparezca en los medios nacionales para reaccionar? Llevamos más de dos años esperando que den explicaciones, y todos miran para el costado, tanto los nombrados como quienes no lo son, pero no pueden eludir la responsabilidad que les cabe. Si bien el financiamiento no corresponde a la elección local ni a la elección provincial, quienes aportaban y denuncia no haberlo hecho los acompañaban en la lista, ¿no tienen nada para decir?

¿A propósito, pueden aportar los listados de quienes financiaron las campañas locales? Sería interesante saber y conocer quienes apuestan al triunfo de cada fuerza, para saber qué proyectos defienden… aunque después en las acciones no se diferencien tanto entre sí.

Cantaba Santiago Feliú que ‘demora tanto ver dónde está la verdad: los bueyes con que aramos se deben cambiar’ y parece ser la solución necesaria, puesto que quienes hoy representan a la ciudadanía zarateña no saben estar a la altura de la responsabilidad que contrajeron con el electorado. Veremos a lo largo de próximas columnas los errores y horrores en los que incurren con asiduidad, individual y colectivamente, y quedará expuesto lo poco que se sabe, por la falta de publicidad que le da el Presidente del Cuerpo, y el resto no exige, y lo poco que saben, por la mediocridad de la que abusan sesión a sesión.

Muchos creen que por la falta de participación popular, la ciudadanía aprueba su accionar, cuando en realidad esto se debe a que organizan las sesiones en horarios laborales justamente para que la población no pueda concurrir y sobre todo no les exija rendición de cuenta por la forma en que actúan, y por la nula publicidad que se le da a los actos del Concejo Deliberante. No se publican las Ordenes del Día ni las Actas de Sesiones tal como lo exigen las leyes.

Si uno ingresa a la página web del cuerpo, verá que la información que se brinda del accionar de los ediles es sumamente escasa, en tres párrafos pretenden exponerle a los vecinos lo ocurrido en la última sesión, el acta más cercana en el tiempo disponible es de la sesión del 14 de abril de 2016… más de dos años sin publicar actas de las sesiones y, obviamente, ninguna desde la nueva composición del Concejo Deliberante… y nadie dice nada, y todos son cómplices de todo.

¿Qué cambió con Cambiemos? Son cómplices del oficialismo, al tapar sus maniobras y ni siquiera pueden mostrar probidad en su propio accionar, y todo detrás de un discurso de honestidad… como decía Raúl Alfonsín, ponen el carro delante de los bueyes.

Publicado en El Debate, Zárate.
http://www.eldebate.com.ar/cuestion-de-bueyes/

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