El gobierno repite a cada momento la necesidad de vivir de acuerdo a nuestras posibilidades, realidad que es una verdad de Perogrullo pero que los argentinos no queremos terminar de aceptar.

Y en este sentido el presidente ha repetido hasta el hartazgo la necesidad de realizar un ajuste en el gasto público con el fin de poder reducir el déficit y que el Estado deje de ser una carga para la ciudadanía.

Con sus más y sus menos, este mensaje bajó como en cascada a las diferentes esferas de gobierno, y la mayoría de ellas ha realizado ‘gestos’ con los cuales se suma a la reducción del gasto público. Se identificaron gastos superfluos o innecesarios y con ello se pretendió mostrar que ‘por primera vez en la historia el ajuste lo hacía la política y no los ciudadanos’.

Sin embargo no todo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, por tomar un ejemplo, actúa en ese sentido. Son más partidarios del ‘haz lo que yo digo pero no lo que yo hago’, no hay coherencia entre el parecer y el ser, aunque a decir verdad es difícil pedirle coherencia a quien se pronunció ‘consagrando mi vida, mi gestión y la Ciudad de Buenos Aires al cuidado del Sagrado Corazón de Jesús, lo hago bajo la protección del Inmaculado Corazón de la Virgen, su Madre’… cuando hay libertad de culto.

Pero volviendo a lo que nos ocupaba, en medio de esta crisis el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires inició un proceso de compra de un servicio de ‘Consultoría para el Fortalecimiento y Desarrollo de Competencias Personales’, más conocido como ‘coacheo’ aunque en el pliego de bases y condiciones se hable de ‘procesos de transformación individual u organizacional a través de un conjunto de técnicas que facilitan procesos de aprendizaje individual y de expansión de la conciencia’, y para esta tarea se requería ‘Entre UNO y DOS Coaches Senior, con experiencia acreditada de al menos CUATRO (4) años de ejercicio en coaching individual de altos mandos, con foco en el desarrollo de capacidades de liderazgo y habilidades interpersonales. Asimismo deberá acreditar certificación coaching en alguna institución válida.’ Se ve que al igual que Víctor Lemes, Horacio Rodríguez Larreta cree que necesita un coach, alguien ‘Que me diga como tengo que vivir, porque él maneja toda la verdad, necesito un coach, que alumbre mi oscuridad’.

¿Es realmente una necesidad para este momento la contratación de este servicio? El llamado a Contratación Menor se hizo el viernes 28 de julio de 2018, mientras Rodríguez Larreta resaltaba la necesidad de ajustar el Estado para reducir el déficit.

Siempre se pide esfuerzos a la ciudadanía y quienes lo piden se eximen de hacerlos. Algo parecido a lo ocurrido con los fondos que los funcionarios tienen en el exterior, y mientras piden confianza en el país, ellos mismos no confían y no repatrian sus ahorros. Este gobierno anunció que esta vez sería diferente, pero este tipo de actos cuestionan duramente su retórica y ponen de manifiesto que no es más que discurso, ‘palabras más, palabras menos’.

Si queremos tener otras consecuencias no podemos repetir las mismas acciones. Actuando siempre igual, obtendremos los mismos resultados.

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