Finalmente, y como todo parecía indicar previamente, el Juez Bonadío procesó a Cristina Fernández y a otras 41 personas por ser parte de una asociación ilícita organizada para apropiarse de dineros del Estado con la complicidad de funcionarios, empresarios y un juez federal.

Y aunque muchos quieran creer que Zárate es una isla, de isla solo tiene parte de su territorio, aunque muchos lo olviden. Y el Distrito fue receptor de cuantiosos aportes monetarios del Gobierno nacional que hoy está acusado, parte de sus miembros, como partícipes de una organización delictual.

¿Sabe algo el Intendente Municipal Osvaldo Cáffaro respecto lo que se ventila en sede judicial sobre los sobornos que pedían en nombre de Julio De Vido y Cristina Fernández? ¿Tuvo alguna vez algún comentario al respecto? Para muestra tan solo un ejemplo.

El Intendente firmó el 15 de enero del 2010, junto a los entonces ministro de Planificación, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido, el subsecretario de Coordinación y Control de Gestión, Roberto Baratta, el Subsecretario Ejecutivo del OCCOVI, Gustavo Gentili, la ministra provincial de Infraestructura, María Cristina Álvarez Rodríguez, el secretario de Obras y Servicio Públicos municipal, Daniel Casadidio, el subsecretario de Lima, Ricardo Priori y el Presidente del Concejo Deliberante, Aldo Morino, el contrato de inicio de obra de vinculación Acceso a Central Nuclear Atucha II, Ruta Nacional Nº 9, Km. 103. Esa obra estuvo a cargo de la empresa contratista Fontana Nicastro F.A.C, que hoy apareció en los cuadernos de la coima y fue denunciada por partícipe de la mafia enquistada en el gobierno para delinquir en beneficio propio. Intendente, ¿cómo se hace para estar rodeado de delincuentes cuando uno no lo es? ¿Este es un ejemplo de la ‘estampa grabada a fuego para siempre’ que según sus propias palabras dejó Julio De Vido en Zárate?

Cuesta creer que quienes la justicia acusa de haber sido parte de una asociación ilícita para hacerse del dinero de los ciudadanos no hayan actuado de similar manera en Zárate. Cuesta creer que quien pagó sobornos y quien los cobró no hayan pagado y cobrado en una obra realizada en Zárate, y en la misma línea, cuesta creer la ignorancia reconocida. En el chiquero se ensucian todos los chanchos.

Por ello sería oportuno escuchar qué tiene para decir al respecto el Intendente Municipal. Porque no fue poco el dinero recibido girado por el Gobierno Nacional a Zárate por fuera de los canales ortodoxos de envío de dinero a los Municipios, y si quienes lo enviaban están acusados de corrupción, y quienes hacían las obras están acusados de corrupción, sería interesante garantizar que el Intendente Municipal no tiene relación alguna con las denuncias de corrupción.

Lo invito Intendente a dar explicaciones en el Concejo Deliberante, y si no quiere hacerlo porque ya sabemos que no es muy afecto a concurrir al recinto salvo cuando lo obliga la Constitución Provincial, convoque a una conferencia de prensa con ese único tema. Exhiba documentación, responda preguntas, evacúe dudas.

Recuerde que Juan Bautista Justo, de cuya muerte este año se cumplen 90 años, introdujo en el país el método aséptico en la cirugía, notable avance para la época y así su máxima ‘manos limpias y uñas cortas’ se aplicó también en las responsabilidades políticas que le cupieron.

Sé que queda poco en usted de aquel joven socialista, admirador de Justo, de la década del 80… demuestre que al menos queda la decencia.

 

Publicado en El Debate, Zárate.
http://www.eldebate.com.ar/zarate-no-es-una-isla/