En mayo de 2016 criticábamos que en el recinto del Honorable Concejo Deliberante de Zárate hubiera un crucifijo sobre el estrado en el que se ubican las autoridades del Cuerpo, y afirmábamos que ‘Si un representante público, quiere tener en su lugar de trabajo una imagen religiosa como muestra de su fe, no hay dudas que está en su derecho, pero este tipo de imágenes no pueden presidir un sitio en donde los representantes de la ciudadanía deben deliberar por obtener las mejores herramientas para un futuro venturoso para los zarateños en el “reino de la tierra” y que los que velen por el “reino de los cielos” lo hagan en los lugares apropiados para tal fin’.

Tiempo después se mudó el cuerpo deliberativo y en el nuevo edificio ya no hay un crucifijo por encima del Presidente y los Secretarios del Concejo, lo cual es a todas luces un gran avance en la pluralidad y la laicicidad, pero no alcanza con mirar adelante, siempre hay que mirar a los costados para con quien uno hace el camino, y resulta que en las paredes del recinto hay un cuadro de Jorge Bergoglio, máxima autoridad de la Iglesia Católica.

Si bien no son datos que se circunscriben al Distrito, la realidad local no difiere en demasía de lo que refleja el estudio de la Universidad de San Andrés, respecto al análisis respecto al ‘Debate sobre la relación entre la Iglesia y el Estado argentino’, donde ante la consulta ‘¿Cuan de acuerdo o desacuerdo estás con la campaña “iglesia y estado, asunto separado”? Esto es que las instituciones del Estado y las instituciones religiosas se mantengan separadas y la Iglesia no intervenga en los asuntos públicos.’ el 74% de los encuestados tiene una opinión favorable.

La Constitución Nacional reconoce la libertad de cultos, la opinión mayoritaria de la ciudadanía comparte que deben ir por carriles diferentes el accionar de la Iglesia Católica (y todas las iglesias) y el del Estado, y sin embargo los concejales de Zárate permiten que en una de las paredes del recinto haya una imagen del Papa Francisco. ¿Por qué está la imagen de una autoridad religiosa que, agravando la situación, vive? ¿La imagen estará siempre o si dice o hace algo que no es del agrado de los integrantes del Concejo bajarán el cuadro? Es paradójico que quienes tanto alarde han hecho del acto administrativo de descolgar un cuadro ahora avalen que permanezca colgado este cuadro. Es llamativo que quienes dicen estar convencidos que la religión es el opio de los pueblos acuerden el mantenimiento de una imagen religiosa donde no debe (ni nunca debió) estar.

La Carta de Compromiso con los vecinos que se puede consultar en http://www.hcdzarate.com.ar/archivos/archivos_concejo/Carta-de-Compromiso-con-Vecinos_as.pdf afirma que ‘todos los vecinos podrán participar activamente, a través de consejos, en el gobierno y administración de la ciudad, sin que puedan existir discriminaciones por razón de sexo, nacionalidad, origen social, minoría nacional, opiniones políticas, creencias religiosas, doctrinas filosóficas o cualquier otra condición personal o social.’, sin embargo en el recinto está la imagen de solo un líder religioso. Para ser claros, el propio Concejo Deliberante incumple el compromiso que dice tener con los vecinos… pero ¿qué le hace una mancha más al tigre?

Lo dijimos hace unos meses atrás y lo repetimos hoy. ‘Los funcionarios locales se llenan la boca hablando de la importancia de la separación entre Iglesia y Estado, pero sin embargo siguen teniendo colgados los crucifijos… no vaya a ser cosa que se enoje el cura.’, porque ya se sabe que, como cantaba Joan Manuel Serrat, ‘En las cuestiones espirituales, con las sotanas se entienden de perlas, les financian sus bienes temporales  y ellos tramitan su salvación eterna.

Anuncios