El 14 de octubre de 2016 escribíamos en estas mismas páginas en referencia al concierto de Los palmeras que el Municipio había organizado como cierre de la Feria de Colectividades que ‘Siguiendo al pie de la letra las instrucciones de quienes creen que hay que mantener ‘dormida’ a la ciudadanía para que ésta no exija el pan y se conforme con las migajas, el Municipio vuelve a destinar dinero del erario público en la organización de mega eventos de entretenimiento que no hacen más que eso, entretener, sin cambiar la vida cotidiana de quienes participan de él.’ y nos preguntábamos ‘¿Por qué el Municipio destina dinero en contratar un grupo musical cuando hay otras prioridades?’

Pasaron dos años, cambió el escenario, el artista, quien lo organiza y las preguntas siguen siendo las mismas, ¿será también el mismo el objetivo?

No es cuestión de hacer a un lado la política cultural, puesto que es necesario y oportuno que el gobierno busque acercar espectáculos de calidad a la ciudadanía que, muy probablemente, no podría participar de ellos en otras circunstancias. La pregunta, sin embargo, es si eso es lo prioritario.

El fin de semana pasado fue el turno de Zárate en el programa AcercArte del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y los mismos que en su oportunidad criticaban el destino de fondos de las arcas estatales para la organización de este tipo de eventos, ahora los defienden como una gran política de Estado, son aquellos que Víctor Jara decía que no son ni chicha ni limoná.

La diputada Paris, por ejemplo, que afirmaba que este tipo de actividades eran meros actos de campaña que buscaban distraer la atención de la ciudadanía, ahora está convencida que este tipo de acciones generan mayor ‘inclusión e igualdad’ y rescató que  el programa se desarrolla desde 2016. Cierto es que la actividad no es solo un recital sino que incluye otra serie de propuestas que la hace más interesante y sólida, pero no despeja el cuestionamiento inicial. Hay muchas otras maneras más importantes y urgentes de generar inclusión e igualdad. La realidad de hoy no es la de 2016 cuando comenzó AcercArte. Hoy garantizar la educación y la alimentación a los jóvenes es mucho más inclusivo e igualador que este tipo de actividades.

Pero no es la única contradicción respecto a este Programa. Según sostuvo el Ministro de Gestión Cultural Alejandro Gómez, ‘para nosotros es un gran desafío llevar a cabo un programa de esta magnitud, que acerca cultura de excelencia, en distintas disciplinas, a los bonaerenses. Trabajando en equipo con los municipios e incluyendo artistas provinciales.’, pero es curioso que ninguno de los dos ‘platos fuerte’ de las actividades realizadas en Zárate sean de la provincia de Buenos Aires. Como tampoco lo eran Gustavo Cerati ni Roberto Fontanarrosa, ni Pink Floyd, ni Milo Lockett, ni Julio Cortázar… con lo cual es cuando menos curioso su concepto de incluir artistas bonaerenses.

A este programa se destinó en 2018 $ 458.620.500, o lo que es lo mismo, $ 1.256.494,52 diarios. Sin ser un especialista en la materia, parece un poco mucho el destinar tanto dinero a esta actividad, habiendo tantas urgencias en la Provincia. Y si bien el propio Ministro afirma que ‘No sacamos dinero de hospitales ni escuelas para AcercArte’, sin dudas le podrían haber asignado mucho más dinero a estas áreas si se plantearan otro esquema de prioridades.

Ya se ve, en estas cuestiones de pan y circo los gobiernos municipal y provincial son el mismo perro con distinto collar, si hasta comparten los errores de no reconocer el momento en el que viven y no pueden diferenciar las estaciones del año.

Publicado en El Debate, Zárate.
http://www.eldebate.com.ar/el-mismo-perro-con-diferente-collar/

Anuncios