El 14 de noviembre pasado se trató en el recinto del Concejo Deliberante el Proyecto de Presupuesto Municipal, Ordenanza de Ordenanzas, haciendo una analogía de la Ley de Leyes, que es como se conoce al Presupuesto nacional, y una vez más la ‘oposición’ de Cambiemos volvió a dar la nota.

Haciendo un análisis político del accionar de los ediles comandados por María Elena Gallea, y de sus declaraciones públicas resulta inentendible su accionar, o al menos resulta incoherente, puesto que sin pretender adoptar una posición obstruccionista, se puede representar a quienes creen que el gobierno gasta mucho y mal en su gestión.

En declaraciones que la Presidente de Bloque no desmintió, afirma que ‘creemos que fue muy poco tiempo el que el Ejecutivo municipal nos dio para analizar dicho presupuesto, algo tan esencial y delicado como es el manejo de los fondos públicos debe tener un tiempo de mayor análisis’, entonces es dable preguntar ¿cuál es la responsabilidad de María Elena Gallea, y el resto de los concejales de Cambiemos para votar algo que desconocen y no estudiaron? ¿Por qué son cómplices del oficialismo si ni siquiera saben de qué lo son?

La concejal dice entender ‘que el pedido de mejoras salariales y el pedido de un convenio colectivo de trabajo son temas que deben estar en la agenda municipal 2019’, pero aunque no lo están vota afirmativamente, y reconoce que ‘la situación de los vecinos de Lima durante el 2018 fue muy preocupante, y no entendemos y pedimos que se reconsidere los fondos que se le van a destinar a nuestros vecinos limeños, ya que no observamos un aumento considerable para brindarle mejoras al lugar’.., y aunque no lo entiende levantó la mano aprobando.

¿Qué está haciendo en el Concejo Deliberante si vota y aprueba cosas que desconoce?

En sus declaraciones Gallea quiso ‘destacar que en el área de salud se hablan de aumentos considerados pero no se especifica a quienes se les va a dar el aumento, y este punto nos parece extraño y será motivo de análisis cuando se ejecute en 2019’, pero no destaca que en la declaración de la Emergencia Territorial, que sospechosamente también votó a favor de la propuesta del Ejecutivo, en el artículo 7 se facultó ‘al Departamento Ejecutivo a realizar las adecuaciones de partidas y ajustes presupuestarios que sean necesarios dentro del cálculo de recursos por ingresos provenientes, tanto de Jurisdicción Municipal como de Otras Jurisdicciones, a los efectos de aumentar y profundizar las acciones orientadas a atender las necesidades básicas de población en situación de alta vulnerabilidad, dada las emergencias declaradas en los artículos primero y  segundo’ y en el artículo 8 se lo autorizó a partir de la aprobación de la presente, las contrataciones directas de todos aquellos productos, bienes y/o servicios orientados a atender las necesidades básicas de alimentación, salud, Hábitat y empleo de la población en situación de vulnerabilidad, con especial atención a adultos mayores, adultos en situación de calle, niños, niñas y adolescentes, mientras dure las emergencias declaradas’, ¿qué análisis podrá hacer entonces si días atrás votaron que el Presupuesto sería papel mojado?

No obstante quiso dejar en claro que no fue una aprobación a libro cerrado, puesto que pese a que entiende que no tuvo el tiempo de análisis necesario, sí alcanzó para votar en negativo parte de la propuesta del Ejecutivo. Afirmó Gallea que ‘En tanto a lo que tiene que ver con la votación fiscal e impositiva se aprobó, mientras que dé la impositiva el artículo 1ero. se votó en negativo porque notamos que aún falta más acompañamiento a nuestros vecinos comerciantes’. ¿Tendrá algo que ver que ella, además de ser concejal, es comerciante?

Y finalmente da una pauta de cuál es la verdadera razón de su accionar y de los concejales de la Unión Cívica Radical al afirmar que ‘como siempre la premisa del equipo de la diputada Sandra París es trabajar pensando en los vecinos’ Sería oportuno e interesante escuchar de boca de la propia Diputada, por qué los concejales votaron de la manera que lo hicieron, puesto que, aunque elípticamente, su accionar no es más que obediencia debida.

Una vez más queda en claro que los concejales, en este caso los del bloque de Cambiemos, los miembros del equipo de Sandra París, no tienen en claro para qué están sentados en las bancas del Concejo Deliberante, para qué son concejales y a quienes representan. Aunque quizás el equivocado sea yo y nada de estos pensamientos sean realidad, lo sabremos cuando la concejal Gallea comparta con la ciudadanía su análisis del Presupuesto Municipal que aprobó, ojalá tengamos las respuestas a muchas de las preguntas que nos hacemos.

Publicado en El Debate, Zárate.
http://www.eldebate.com.ar/obediencia-debida/

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