En febrero de este año se firmó la Carta intención entre las autoridades Municipales y las de la empresa Witcel, con el objeto de sumar espacios verdes para la familia tal como lo presentara oportunamente el portal web municipal, y esto se logró según estas mismas fuentes porque los empresarios están ‘seducidos por la impronta del gobierno del Intendente Osvaldo Cáffaro y su Master Plan Costanera’.

En abril, en tanto, tras la firma del convenio entre los mismos intervinientes cambió la pisada, y la seducción mutó en interés común en pos de ganancia económica, puesto que ya se habla de Witcel S.A. como de un ‘inversor privado’. Y esta realidad quedó más claro según lo que dijera el Presidente de Witcel, Alejandro Bacchi, quien sostuvo que el acuerdo se logró luego de ‘discusiones duras porque nosotros veníamos con una idea industrial y nos encontramos con un proyecto que no tenía nada que ver, y lo que hay ahora es una reconversión industrial’. Es decir, lo que se presentó como que ‘el Municipio gana 7 mil metros cuadrados de espacios verdes y 7 mil metros cuadrados de espacios cubiertos para desarrollar un mercado y áreas de recreación y ocio’, en realidad era un plan de reconversión industrial… ¿qué ganaba el ‘inversor privado’ a cambio de la ‘cesión’ entonces?

La situación comienza a develarse cuando uno busca los datos duros de la cuestión y no se queda con la presentación pública que, en lugar de informar, deforma y busca confundir a la población para sacar provecho de una situación que no es tal como se la presenta.

Como decía Mario Benedetti, ‘No me gaste las palabras | no cambie el significado | mire que lo que yo quiero | lo tengo bastante claro’.

Y para eso lo que hay que leer es lo que se nos oculta, el texto duro de la norma, no los titulares para los medios sino las consecuencias reales de una negociación que no sabe de seducción ni de procederes desinteresados, porque no todo es como lo cuentan, porque no todo lo que brilla es oro.

En primer lugar la Ordenanza 4647, titulada ‘Ratificando convenio urbanístico con “WITCEL S.A.”’, donde en su artículo 7 en el que se afirma ‘Autorizase al Departamento Ejecutivo de la Municipalidad de Zárate a transferir en forma onerosa a  la empresa WITCEL S.A.,   las  acciones  Clase  “C por un total equivalente al 2% del total del paquete accionario de la Sociedad Costanera Zárate SAPEM,   de  acuerdo a lo previsto  por  las normas legales en vigencia, estableciendo el valor de las mismas  como mínimo al Valor Patrimonial Proporcional.-‘ Es decir, la seducción del Intendente Cáffaro es porcentual, y el 2% lo dedica a Witcel. Es convencimiento de curso legal, el mayor convencimiento posible en el sistema capitalista.

El segundo, la Ordenanza 4691, titulada ‘Creación del Mercado Municipal de Zárate’, donde en uno de los considerandos se explicita ‘Que el espacio municipal adquirido a través del Convenio Urbanístico celebrado por la Empresa WITCEL S.A., resulta un lugar ideal para el desarrollo aquí pretendido.’. Más claro imposible.

¿Hay cambio en el uso del suelo? ¿Hay proyecto inmobiliario? Los concejales pueden informar a la ciudadanía cuál es la verdad del proyecto de reconversión.

No hay seducción, no hay convencimiento, como siempre no hay nada más que negocio municipal. ¿O privado? ¿Cuánto le costará a los ciudadanos de Zárate los negoci(ad)os del gobierno municipal?

Decía Alejandro Filio que ‘vivo sigue el mal | mientras el bicho exista | y corra el socialista | tras del capital…’ así que volviendo a Benedetti, Intendente, ‘no me ensucie las palabras | no les quite su sabor | y límpiese bien la boca | si dice revolución.’

Publicado en El Debate, Zárate.
http://www.eldebate.com.ar/no-me-ensucie-las-palabras/

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