La vida es una secuencia de decisiones que uno va tomando, con mayor o menor autonomía, día a día. Algunas con posibilidad de volver atrás y otras que no, y así vamos configurando nuestro acontecer cotidiano. En algunos casos podemos recuperar el camino inverso a las decisiones que adoptamos, por ejemplo al levantarnos decidimos lavarnos los dientes o no, y si elegimos no hacerlo, luego podemos tomar la decisión en contrario y lavarlos, pero si al levantar decidimos lavarnos los dientes, luego no podemos emprender el camino inverso.

Al momento de investigar o escribir, pasa exactamente lo mismo, vamos tomando decisiones que van recortando la realidad y esto hace que ante una misma imagen se puedan escribir cosas bastante disímiles. Como me enseñaron cuando estudiaba, una foto de una persona con los ojos cerrados dentro de un automóvil puede ser el reflejo de un asesinato, un desmayo, una persona que dormía o apenas un parpadeo, todo puede justificarse con una misma imagen. Por eso, siempre que tenemos la posibilidad ponemos a disposición del lector las fuentes de donde recortamos la realidad para que cada uno pueda construir su propio relato.

Quien no puede realizar ese recorte de la realidad es el Estado y sus funcionarios, quienes deben poner a disposición de la ciudadanía la totalidad de la información disponible para que cada uno pueda asimilarla y decidir en consecuencia.

Esto ocurrió con el Informe Final de la Campaña Nacional de Seguimiento contra Sarampión y Rubéola que se desarrolló entre el 1 de octubre y el 30 noviembre de 2018. Según los lineamientos técnicos de la campaña, en lo que respecta a la evaluación de la misma ‘Los niveles nacional, provincial, departamental y municipal deberán analizar los resultados de la CNS por componentes, de acuerdo a los indicadores establecidos por cada criterio de alta calidad: eficacia, homogeneidad, oportunidad y eficiencia. Cada jurisdicción deberá elaborar un informe final, identificando fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas, así como las recomendaciones y lecciones aprendidas, traducidas en buenas prácticas tanto a nivel del fortalecimiento del programa regular como para futuras campañas.’, pero al consultar en los diferentes niveles no hay un informe final que nos cuente qué pasó en la Campaña… o sí.

El Ministerio de Salud de la Nación nos derivó a su homónimo de la Provincia de Buenos Aires, que nunca respondió nuestras consultas. Y el área de Epidemiología de la Región Sanitaria V, que es a la que pertenece Zárate, negó a través de su secretaria la existencia de informe alguno, puesto que, en sus palabras, ‘estamos esperando para marzo la llegada de técnicos de organismos internacionales que nos ayudarán con el informe final’, pero sin embargo hubo Regiones que sí generaron los reportes que se indicaban en los lineamientos técnicos, por ejemplo la VIII, y esto nos posibilita conocer más de cómo se desarrolló la Campaña Nacional y entender entonces el recorte de la realidad que hicieron las autoridades de Salud en Zárate para mostrar una parte de la situación y escondernos el resto.

El pasado 30 de enero el Municipio salió con bombos y platillos a anunciar que ‘Zárate fue el único Municipio de la Región Sanitaria V bonaerense que cumplió con el cien por ciento en cobertura de vacunación en la Campaña Nacional y Provincial de sarampión y rubéola.’ y compartían datos de los otros Distritos de la región para contrastar que Zárate era el único que había alcanzado el 100% de cobertura… pero es una forma de leer la información, porque cada uno ve lo que quiere ver.

Los medios de comunicación salieron a replicar el anuncio municipal, con faltas de

Captura
ortografía y todo, sin aclarar, como tampoco lo hicieron las autoridades, que era una información parcial, sumamente parcial, y que no contaba toda la historia. Pero siempre hay una letra chica que expone cuál es la realidad, y en este caso fue un twit de la titular de la Secretaría de Salud quien en su cuenta personal expuso que se había alcanzado el 100% de la cobertura en la ‘campaña con seguimiento a población de 13 a 23 meses’, o lo que es lo mismo, se alcanzó el 100% de cobertura tan solo en 1 de las 4 franjas etarias en las cuales se dividía el análisis de la Campaña.

Si uno observa el Informe de la Región VIII que compartimos, verá que la meta de la Campaña era ‘Vacunar al 100% de la población de 13 meses a 4 años inclusive (4 años 11 meses 29 días)’, y en su análisis se dividió el universo en ‘Grupo de 13 a 23 meses’, ‘Grupo de 2 años’, ‘Grupo de 3 años’ y ‘Grupo de 4 años’, e incluso podrá observar que en algunos Municipios la cobertura superó, tanto en alguno de los grupos como en el total, al 100% objetivo, ya sea por un mal cálculo de la población meta o porque circunstancialmente los niños se encontraban en el Distrito y los padres aprovecharon para vacunarlos.

Ahora bien, el Municipio de Zárate solo informa el resultado del grupo de menor edad, ¿qué ocurrió en los otros tres grupos? ¿qué porcentaje de cobertura se alcanzó en cada uno de ellos? ¿qué porcentaje de cobertura se alcanzó en el total de la población meta?

¿Por qué deliberadamente proyectan el resultado de una parcialidad a la totalidad de los niños que debían vacunarse en Zárate? ¿Por qué no ponen a disposición de la ciudadanía el informe para que cada uno pueda sacar sus propias conclusiones? ¿Por qué recortan de tal manera la realidad?

Y ya que estamos en tren de consulta y aunque las expectativas sean bajas ya que el Municipio y quienes deben controlar, los Concejales, no dan explicaciones de su accionar y mucho menos cuando las noticias son malas, sería interesante que la Secretaria de

Dk5Sxy7XsAEEUWz
Salud por el canal que elija, ya sea en conferencia de prensa o a través de Twitter nos cuente: ¿Por qué la Unidad Sanitaria Móvil del Municipio que donara oportunamente Terminal Zárate está ploteada con su cara en un claro proceder fascista de culto al personalismo? ¿Por qué Zárate no tiene estadísticas de Salud disponibles para la ciudadanía? ¿Por qué Zárate, según la última información provincial disponible tiene la tasa de mortalidad infantil más alta de la región, 14,7%, que es un 53,3% mayor que la de sus vecinos y un 55,3% más alta que la de la Provincia? ¿Por qué entre 2011 y 2017, la participación de Zárate en los menores muertos antes del año de vida pasó de 25 a 28 niños, siendo al inicio de la estadística el 3,40% del total de este tipo de defunciones de la Región V y 0,73% de la Provincia y seis años después represente el 5,30% del total de este tipo de defunciones de la Región V y 1,10% de la Provincia? ¿Por qué mientras todos mejoran, Zárate empeora? ¿Por qué dicen que Zárate es una ciudad para la vida si cada vez hay más mortalidad infantil, absoluta y relativa?

¿Por qué pretenden hacernos pasar gato por liebre?

Publicado en El Debate, Zárate.
http://www.eldebate.com.ar/gato-por-liebre/

Anuncios