El viernes pasado salió publicado en el Boletín Oficial el Decreto N° 239/2019, firmado por el Presidente Mauricio Macri, que sustituye el artículo 15 del Decreto N° 443/11 y su modificatorio, reglamentario de la citada Ley N° 26.571 y sus modificatorias, que prevé la posibilidad de realizar acuerdos de adhesiones de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales, de modo tal que una misma lista de candidatos para UNA (1) categoría de cargos a elegir puede presentarse en más de UNA (1) boleta electoral, que fuera firmado por la entonces Presidente Cristina Fernández.

Con este Decreto, se da por finalizada la posibilidad que ‘En el acta de conformación de las alianzas pueden establecerse acuerdos de adhesiones de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales, con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias.’, que devino en una verdadera fiesta de listas colectoras, donde las maquinarias electorales suplantaban a los partidos políticos generando conglomerados que, vendiéndose al mejor postor, daban lugar a las alquimias más curiosas.

Habiéndose imposibilitado la forma de falsear al sistema que utilizara tanto el Intendente Oscar Morano como el Intendente Osvaldo Cáffaro, de presentar una misma lista por diferentes agrupaciones políticas, y que la propia Junta Electoral provincial validara en 1989, ésta fue la herramienta legal preferida por el Intendente Osvaldo Cáffaro para trampear al sistema y poder garantizar que mientras los otros candidatos ubicaban una boleta en el cuarto oscuro, él ubicaba dos.

Así entonces se dio la paradoja en las últimas elecciones que Nuevo Zárate fue ‘pegado’ a la boleta de Unidad Ciudadana (UC), que a su vez llevaba candidatos propios a nivel local, entonces hubo dos boletas de UC una ‘pura’ con los candidatos propios locales y otra junto a los candidatos de Nuevo Zárate (NZ), que a nivel local competía con los de UC. Y a su vez, había dos boletas de NZ, una de un cuerpo local solamente, con lo que ello implica, y otra ‘pegada’ al resto de las candidaturas de UC. O peor aún, el caso NZ en las PASO de 2015, cuando compartieron lista con la fórmula triunfante integrada por Aníbal Fernández y Martín Sabbatella… y con la lista que competía contra ella, integrada por Julián Domínguez y Fernando Espinoza. Un despropósito y a todas luces una trampa… aunque legal.

Son claros los considerandos del Decreto, cuando afirma, entre otras cosas, que ‘la proliferación de las combinaciones de boletas, conocidas como “listas colectoras”, genera confusión en el electorado e inequidad entre los competidores’, y que ‘la eliminación de estas “listas colectoras” tiene por objetivos contribuir a la transparencia del proceso electoral y promover el fortalecimiento y la cohesión de los partidos políticos’.

Como dice el dicho popular, el muerto se asusta del degollado, puesto que los dirigentes peronistas que en 2011 celebraron el decreto de Cristina Fernández, lo utilizaron a sabiendas que trampeaban y hoy critican el decreto de Mauricio Macri. En un comunicado del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires afirman que ‘ninguna reforma electoral puede realizarse en año de elecciones y menos por decreto’, olvidando, adrede y mentirosamente el citado Decreto 443/2011 firmado por la Presidenta Justicialista que fija domicilio en la Provincia de Buenos Aires, el mismo año en el que también hubo elecciones presidenciales.

¿Se podría haber generado por ley? Sí, sin dudas, pero la reforma electoral duerme el sueño de los justos en los cajones de la Cámara de Diputados porque el peronismo no escupe para arriba y no está dispuesto a aprobar algo en beneficio de la ciudadanía, si va en contra de sus propios intereses dirigenciales.

En similar sentido la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal quien firmó el Decreto N° 267/19, que introduce modificaciones al decreto-ley 9889/82 y a la Ley 5109, y hay un anexo en cuya última línea figura la parte sustancial de la idea, cuando señala que “No se admitirán pactos de adhesión de boletas entre diferentes agrupaciones políticas, tanto para las elecciones primarias como para las elecciones generales”.

Quienes supieron hacer uso y abuso de la ley en beneficio propio, critican hoy un decreto que sin dudas dota de mayor transparencia al proceso electoral. Estarán por el oscurantismo crónico.

Porque no basta con el mensaje, también cuenta el mensajero, porque como dice Agarrate Catalina….

La verdad si es verdad,
no es de nadie y no es su dueño
quien la diga y al perder libertad
es en boca del tirano una mentira.