El próximo domingo se realizan las elecciones para decidir, Justicia mediante, quién regirá los destinos del Municipio durante los próximos 4 años. Decimos Justicia mediante porque el Intendente Cáffaro, quien todo indica será quien se alzará cómodamente con el triunfo, aún debe rendir cuentas de causas penales que, curiosamente, no han tenido mayores movimientos tras las PASO de agosto.

Y aunque todos creemos que así será, incluso quienes debieran trabajar para ofrecer una alternativa a la ciudadanía y que en lugar de hacerlo solo son espectadores de lujo de una realidad que, a las claras está, no tienen intención de modificar, no dejan de sucederse las críticas a la gestión municipal.

El último mes, con el apuro de las elecciones generales, fue más que propicio para la sucesión de hechos que exponen de manera clara una forma de gestión que gran parte de la ciudadanía rechaza, caracterizada por la utilización del espacio público con fines partidarios, el doble discurso y el despilfarro de dinero.

Nos hablan de la importancia del hábitat, pero el dinero se utiliza para un equipo de básquet o recitales musicales, pretenden que miremos donde nos señalan, ocultando que lo fundamental es ver el dedo que lo hace.

Nos presentan grandes obras, que a poco de ser inauguradas exponen tristemente que no son más que parches pretendiendo exhibir una realidad inexistente. La peatonalización de Justa Lima, los desagües de Rómulo Noya o la ampliación de la avenida Mitre son fiel reflejo de ello. En todas ellas hay que realizar arreglos por rotura o funcionalización.

Muchos barrios siguen con mucho barro en sus calles y hasta el cementerio está descuidado… pero bueno, si no les preocupan los vivos, mucho menos los van a preocupar los muertos.

Y en medio de todo esto, la inexistencia de la oposición. La que calienta sillas en el Concejo Deliberante y la que dice pretender ganar el ejecutivo municipal. Ninguna de ellas existe. Y sobran las pruebas de ello.

Los vecinos no tienen quien los represente. Hoy existen, en la práctica, dos sectores en el legislativo local, el oficialismo, que es una mera escribanía del Intendente Municipal y sin espíritu crítico hacen lo que Cáffaro ordena, y la oposición de Cambiemos, hoy devenida en Juntos por el Cambio, que mientras todo esto sucede está preocupada en presentar el proyecto 290/19 Declarando de Interés legislativo Peregrinación a Luján. No solo no saben para qué están sentados en el Concejo Deliberante, sino que además reproducen lo que dicen combatir. Nos hablan de estado laico y pretenden que el Estado declare de interés una actividad religiosa… y obviamente solo de una religión, como son solo de una religión las imágenes colgadas en las paredes del recinto del HCD.

En este contexto es más que previsible la reelección del Intendente Cáffaro, porque aunque hizo muchas cosas malas, también hizo algunas buenas, y, fundamentalmente, porque quienes dicen ser distintos, no hicieron ni una buena para ser el nuevo gobierno.

Solo proponen más circo, y así lo demostraron en una de sus últimas funciones, cuando el Radicalismo local, que no hizo público ningún apoyo a la candidatura local del Frente que integra, publicó un aviso promoviendo el voto a los candidatos locales… pero sólo a los suyos, no a todos los de Juntos por el Cambio. Es una suerte de campaña por los candidatos múltiplos de cuatro.

Nos proponen cambiar de maquillaje, cuando en realidad lo fundamental es dejar de ser payasos de un circo ajeno.

No lo entendieron hasta ahora, lamentablemente parece que tampoco lo entenderán tras la contundencia de las urnas.

Publicado en El Debate, Zárate.
http://www.eldebate.com.ar/traigan-mas-pan-el-circo-tiene-una-nueva-funcion/