Muchas veces se apela a un falso imposibilismo para justificar un accionar que, o bien parece carecer de una fundamentación lógica o, la mayoría de las veces, se asienta sobre una justificación que uno no quiere asumir, así entonces es común escuchar por ejemplo ‘no tenía otra alternativa’ o ‘no había otra salida’, por ejemplo, lo cual es una falsedad en sí misma puesto que siempre hay alternativa a hacer algo y es el no hacerlo, después entre las cosas a hacer también se abren opciones puesto que uno puede hacer las cosas, al menos, de dos maneras, bien o mal.

Yo, como Leandro Alem, soy de quienes creen que ‘hay dos escuelas o dos sistemas para manifestar el pensamiento: uno que procede con circunloquios, con ambages y sonrisas, no obstante la expresión adversa y hasta hiriente que se rebela en la voz y en los labios del que habla, el otro es el que procede con franqueza, diciendo la verdad, llamando a las cosas por su nombre. Yo pertenezco a esta última escuela’ por ello ‘nunca he participado de esa idea de que en política se hace lo que se puede y no lo que se quiere. Para mí hay una tercera fórmula que es la verdadera. En política, como en todo, se hace lo que se debe, y cuando lo que se puede hacer es malo, ¡no se hace nada!’.

El Municipio, por el contrario, pareciera que se empecinara en hacer las cosas mal, y cuando es criticado en su accionar, en lugar de aceptar las críticas y debatir, se encierra en su pensamiento largando a su jauría de seguidores a defenestrar al crítico. Sin poder discutir el argumento, se pretende anular a quien argumenta. Y una y otra vez se repite en forma monocorde ‘este no es momento de hacer críticas’, ‘es momento de estar todos juntos’ o ‘las críticas buscan generar incertidumbre y miedo’. Para ser claros, no pretendemos más que la verdad, aunque duela, solo la verdad. Y como oficialmente la desconocemos, mal podríamos decir si duele o no.

Lejos estamos de pretender generar miedo puesto que la crítica se sostiene a partir del propio accionar público municipal, más allá de todo lo que se oculta. Como dice el dicho, muerto el perro se acabó la rabia, si el Municipio hiciera bien las cosas, mal podríamos criticarlo. Pero no, parece hecho a propósito pero una y otra vez se empeñan en ponernos delante cuestiones mal accionadas que nos impiden quedarnos callados, dado que el compromiso es con la verdad, y cuando se falta a ella, hay que decirlo le duela a quien le duela y caiga quien caiga.

Ya nos referimos a los partes diarios emitidos por el Municipio sobre la evolución del coronavirus en la ciudad, las inconsistencias que estos presentan y, en especial, el vergonzoso parte del miércoles 8 de abril en que no se decía absolutamente nada. Y tras eso, algo cambió.

No es que creamos que fue por nuestro artículo, pero tras la exposición pública de las cosas mal hechas, vistas como un continuum y no como hechos aislados día a día, el Municipio decidió hacer un brusco cambio en la forma de comunicar la realidad cotidiana, y ese cambio fue para peor. Cuando uno creía que no podían hacer peor las cosas, los responsables de la política comunicacional del gobierno municipal nos demuestran que uno tiene que perder la capacidad de sorprenderse.

En esta oportunidad presentaron un cuadro, creyendo que con eso se generaban certezas sobre lo que ocurre en Zárate respecto al coronavirus pero aportan más dudas que certidumbres.

Coronavirus (Parte Diario) 9 DE ABRIL

Sin mayor explicación se informa que se han detectado 27 casos sospechosos totales, 3 positivos, 17 descartados y quedan 7 casos pendientes de análisis, por lo que la información la tiene que construir quien lee.

El primer dato a reseñar a partir del parte diario del 9 de abril es que se activó en 3 oportunidades el Protocolo. ¿Dónde se activó? ¿En el sistema de salud de la ciudad o fuera de ella? ¿En el sistema público de salud o un establecimiento privado? ¿Cuáles son las características filiatorias de los nuevos pacientes?

El segundo dato es que hay un nuevo caso positivo, lo cual genera que se repitan las preguntas del párrafo anterior de manera más insistente, a las que se suman, por ejemplo, el saber si es un caso importado, un caso por haber estado en contacto estrecho con un afectado o un caso autóctono, puesto que es importante saber en qué condiciones se contagió para evitar que se propague. ¿Dónde está internado el o la paciente que dio positivo? Puede parecer una nimiedad pero todos debemos tener acceso a la información a fin de saber cuáles son los riesgos efectivos a los que nos enfrentamos en caso de tener que acercarse a un centro médico, como también deben saberlo todos quienes trabajan en el centro médico en cuestión.

Una tercera cuestión que se menciona en el parte diario es que hay un caso ‘positivo de otra localidad atendido en centros de salud de Zárate’ lo cual es inconsistente con la información dada hasta el momento en el que se contaba como un caso positivo el de una vecina del Partido cuyo caso fue confirmado en una institución médica de otro Distrito. En consecuencia, si se siguiera la lógica del Municipio, se duplicarían los casos y se falsearía el número de infectados. Bastante irresponsable la actitud de quienes confeccionan el informe el no haberse detenido en ese ‘detalle’. Según se informa en Anotación 2020-04-10 150343algunos medios, el ‘caso foráneo’ sería un vecino entrerriano que la provincia vecina cuenta entre sus dos casos reportados el 9 de abril, lo cual refuerza nuestra hipótesis. ¿Esto no lo saben los que ‘hablan’ en nombre del Municipio? Sin embargo el mismo caso es informado por portales entrerrianos dos días a7377cd6-1743-4d05-9c7c-ab57e7e83d4b-1atrás lo cual se contradice con lo informado por Impacto Local.

Por si todo esto fuera poco, una de las empresas del Distrito, Murchison, informó que un trabajador de su empresa que había sido tratado como negativo en un primer test de COVID-19 dio positivo. En consecuencia, ¿Este caso es uno de los dos casos locales de enfermos? ¿Es el caso de alguien de fuera de Zárate? ¿Es un nuevo caso? ¿Cómo se lo computa si antes dio negativo y ahora positivo, pero no descendieron los casos de análisis negativos?

Un parte diario de este tenor debería dar información de manera concluyente que dé a la población la tranquilidad que se requiere en las circunstancias actuales, viendo que se trabaja y se informa bien, sin embargo el accionar municipal lejos de aportar ese sosiego que requiere la ciudadanía, aporta al desconcierto general.

En los partes iniciales se informaba acerca de los casos  a los cuales se les hacía seguimiento telefónico y en domicilio, también los que guardaban cuarentena, pero a partir del parte del 29 de marzo pasado se dejó de informar. Para entonces se informaba que se seguía la evolución de 589 vecinos y 215 estaban en cuarentena. ¿Se dejó de llevar la estadística? ¿No hay quien la lleve? ¿Qué es lo que pasó?

Insistimos en lo dicho en la nota anterior, el accionar del Ministerio de Salud de la Nación debiera ser el modelo a seguir por las autoridades de salud locales. No se trata solo de retwittear mensajes, se trata de copiar lo que se hace bien para mejorar, y no copiar videos checos sin reconocer, al menos, que se lo copia.

Pide el Municipio en sus redes sociales ‘Seguí las publicaciones en nuestras redes sociales. Estar comunicados con fuentes oficiales es informarnos seguros’, el problema es que esta afirmación es un oxímoron, puesto que la información que provee el Municipio no es segura, no es confiable.

Según dicen los que saben, esta pandemia viene para largo, sería bueno para los vecinos que el Municipio de Zárate corrija a tiempo su accionar.

PD: Una duda, ¿que coincidentemente en el tiempo haya desaparecido de la firma municipal el ‘Gobierno CÁFFARO’ cuando las noticias a dar no son buenas es tan solo una merca coincidencia, no?